ME DESPIDO...

QUISIERA AGRADECERTE QUERIDO FRAN, TODAS LAS POSIBILIDADES DE CRECER QUE ME HAS DADO DE MIL MANERAS...
HE INTENTADO ENTENDER TU MUNDO Y A VECES TE JURO QUE ME HA COSTADO BASTANTE... PERO AUN ASI, LO RESPETO Y SEGUIRE FIRME A TU LADO, COMO EL AMIGO MAS FIEL QUE HE TENIDO.
HAS SIDO EL AMIGO INCONDICIONAL POR MUCHOS AÑOS Y LO SEGUIRAS SIENDO, UN COMPINCHE PARA MIS HIJOS CUANDO ME REGALASTE LAS ROSAS, UN AMIGO EN LA POESIA, EN LA PROSA Y EN TANTO MAS QUE NO PODRIA DETALLAR EN UN BREVE ESPACIO COMO ESTE!!!

NO DEJARE MAS MIS POESIAS EN ESTE ESPACIO, NO POR QUE NO LAS QUIERAS, SINO PORQUE NOTO QUE TUS LECTORES NO SON RESPETUOSOS DE NUESTROS TRABAJOS.
HAY INFINIDAD DE HORAS DE TRABAJO AQUI, QUE CON DEDICACION COMPARTIMOS CON LA GENTE Y SIN EMBARGO NO SON CAPACES DE DECIR UNA PALABRA... Y NO QUIERO DESPLEGAR MI POESIA FRENTE AL MUTISMO DE LOS LECTORES...
SE QUE COMPRENDERAS PORQUE ERES ESCRITOR AL IGUAL QUE YO.
EN ESTE TIEMPO HE MADURADO MUCHISIMO EN ESE ASPECTO Y ME HAGO RESPETAR MAS Y ME CUIDO DE NO DARME TANTO A LOS DEMAS, PORQUE LA GENTE FRAN, NO ES COMO NOSOTROS...
TE CUIDAS Y SEGUIREMOS EN CONTACTO POR CORREO PRIVADO.

DELY DE BERNARDI.


NUEVA RESURRECCIÓN EN EL MUNDO DE LOS VIVOS

NUEVA RESURRECCIÓN EN EL MUNDO DE LOS VIVOS

Si el destino y las circunstancias que me rodean, me permiten volver a recuperar la tradición de relatar sucesos de mi experiencia personal como trotamundos por los caminos de mundo, de relatar sucesos contados por terceras personas, de relatar vuestras experiencias y aventuras contadas en mi correo electrónico, será el comienzo de mi nueva resurrección en el mundo de los vivos del relato.

También, deseo pedir vuestro apoya y vuestra colaboración en denunciar en la red o en mi blog, esas malditas Paginas Web dedicadas a la pornografía infantil y esos archivos que bajamos inocentemente bajo nombres conocidos de programas o películas que esconde en su interior al descomprimirlos, la sorpresa impuesta maliciosamente de fotografías o películas  de niñas desnudas menores de edad, indignas de ver y de asimilar por su esclavitud y su salvajismo, recordar queridos amigos, que cuando se baja un archivo por medio de cualquier programa especifico, tiene un código numérico de identificación fácil de rastrear e identificar, debéis por derecho y obligado de por ley a denunciar ante la policía tal salvajismo, no podéis ignorar que aquí, en España, es delito tener archivos en el disco duro de pornografía infantil; os cuento esto, por lo que me sucedió en el hospital durante el tiempo que estuve ingresado, baje de la red un archivo WinRar con el nombre Plugin Potoshop, al descomprimirlo me lleve una gran sorpresa, en su interior miles fotografías de niñas menores de edad desnudas, guiadas y esclavizadas por la mano invisible de la demencia y el oportunismo económico, tal suceso, lo puse en conocimiento de la Policía Judicial, denunciemos estas aberraciones.

Después, de esta importante aclaración, os contare a grandes rasgos mi larga ausencia en el blog.

Por causas que no puedo relatar en este momento me vi obligado a viajar al Senegal, a socorrer de un grave problema a un amigo de ese país, nacionalizado español. El concepto entre la vida y la muerte en determinados países es sumamente liviano, por su puesto, no voy a extenderme en este tema, quien a tenido la oportunidad de viajar por los cinco continentes tenemos ideas diferentes. Los grandes sucesos que me acontecieron y el tiempo que pase en Senegal buscando soluciones, lo relatare en su debido tiempo. Poniendo punto y final a tan graves problemas y salvaguardando la vida del hijo mas pequeño de mi amigo Osman, decidí viajar a Guinea Ecuatorial acompañado de un guía de confianza y muy experimentado en cualquier situación eventual inesperada, llamado Mamadou, en busca de un viejo amigo, aventurero, Historiador y Antropólogo. Anduvimos dando tumbos de Norte a Sur y de Este a Oeste, escuchando miles de historias y de anécdotas por los caminos andados, una de esas historias me llamo la atención, por la crueldad de los sucesos y por ser un español el protagonista, le llamaban, Abé Ayala, que tradujo Mamadou como, el malo Ayala, abe, significa malo. Este personaje fue Teniente de la Guardia Colonial, por el año 1921, pero mejor es leer el libro escrito por Gustan Nerin, Antropólogo de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, “Un guardia civil en la selva”, creo que de la editorial Ariel, de Barcelona. Después, de tanto trasiego de idas y venidas, nos informaron que el Antropólogo español, Don Antonio Beltrán, había marchado a la ciudad de Nairobi, en Kenia. Conociendo a este viejo aventurero como lo conocía, tenia que seguir su rastro si quería pasar un tiempo con él de penalidades y aventuras, la búsqueda fue infructuosa, el Antropólogo había desaparecido sin dejar rastro al olfatear la grave situación política del país y Mamadou aconsejo la huida lo antes posible sin mirar hacia atrás, me remito a los acontecimientos en los informativos nacionales meses después de nuestra huida.

Llegue a España y en el lioso aeropuerto de Barajas tome la decisión de descansar una semana en Madrid, antes de regresar a Almería, como el destino, es mi dueño y señor y yo una simple marioneta a sus caprichos, hizo que cambiara de opinión y en un Banco recargue mi tarjeta de crédito, saque un billete para Honduras, recorrí sus caminos durante algo mas de un mes y un simpático hondureño que trabaja para una naviera, me dejo con su camión lo mas cerca de la frontera de Belice, difícil e insegura Belice, donde mi amada mochila tomo la decisión de regresar a España, a mi añorada Almería, lo que no sabíamos fue, el regalo sorpresa que nos trajimos de ese país, al mes de mi regreso empecé a encontrarme mal, con fiebres exageradamente altas, el medico decidió el ingreso en el hospital, después de varias pruebas y de un exhaustivo interrogatorio me diagnosticaron que había contraído el Dengue, la culpa un mosquito maricón, algo tuvo que ver en mi que le gusto o le asusto, creo que tuvo que ser mas bien, lo segundo, reconozco que soy guapo, mi enorme cabeza y grandes orejas de soplillo, parecidas a las de un elefante, tal vez, fue lo que asusto al mosquito y se viera forzado a picarme en venganza por ser tan feo.

No tengo mas que comentar por ahora, solo aguantar el largo tratamiento de 4 o 5 meses que el medico mando, apreciar y saborear la vida, después de haberme visitado por sexta vez, esa implacable Dama vestida de negro con guadaña en mano, llamada Muerte.




EL MALDITO JUEGO DEL DESTINO...FINAL

Esta última parte del relato la escribo desde un pequeñísimo pueblo de la geografía española, llamado Higuera de Albalat, provincia de Cáceres, a un tiro de piedra de otro pequeñísimo pueblo llamado Romangordo y a unos 30 Km. de  otro pueblo mucho mas grande, que engorda día a día  con nuevas construcciones de viviendas llamado, Navalmoral de la mata. Opuesto a mi tierra almeriense de nacimiento de olor árabe, aquí en mi pequeño pueblo adoptivo de Higuera, el olor es romano. Romano sus nombres, sus comidas, sus costumbres. Siempre que vengo a mi pueblo de Higuera, pueblo de casi 150 habitantes, si los tiene, me aisló un tiempo prudencial en la casa familiar y me recluyo como un ermitaño en mi habitación con mis libros y mis pensamientos, deseando que me invada el olor a  bellota, a castañas, a corcho recién cortado. Gracias a Abdón, alcalde de Higuera, dispongo de Internet el tiempo de reclusión en mi habitación y terminare la historia del “El maldito juego del destino”

No me extenderé en relatar todo lo sucedido en Rusia, Volzhky, ni tampoco me extenderé en lo que sucedió en Toledo, solo contare a grandes rasgos el final de esta historia.

Natacha con ayuda de sus amigos y familiares consiguieron encontrar el paradero de Olga, estaba radiante de felicidad, pues se sintió útil. Su familia me invito a cenar y la velada en esa pequeña y humilde casa fue algo peculiar. Todos me preguntaron por el trabajo de Natacha, querían conocer si ocupaba un puesto importante en la empresa, claro esta, que ellos preguntaban y Natacha traducía lo que le daba la gana. Imaginaba las preguntas y las respuesta, a pesar de no conocer el idioma ruso, su mirada, su sonrisa amarga, su expresión de tristeza me hacia daño, me dolía.  Al día siguiente conocimos a Olga, cuando la vi se me disiparon todas las dudas de cómo debía de actuar o mejor dicho, actuaría conforme mi conciencia me dictara, pues estaba en su sexto mes de embarazo y esa niña o niño tenia un derecho a tener padre y el padre derecho a conocer a su hijo. Natacha explico el motivo de nuestra visita, ella se sorprendió, quiso hablar pero no la deje. Deseaba ser directo, sorprenderla y estudiar su reacción, aunque no tenía duda de mi decisión, algo me decía que debía de estar más convencido, no tener remordimientos. Le explique el contenido de cada documento y el que debía de firmar, le señale la cantidad de dinero que había depositado en una cuanta bancaria y el valor de tasación del piso que poseería a su nombre, cuando firmara la documentación en España ante un notario. Calle y la mire esperando una reacción. Ella agrupo los papeles y me los tendió, me explico algo indignada, que ella no era un oportunista ni había jugado con los sentimientos de nadie, que ella lo había perdido todo, tenía un hermoso futuro junto a un hombre al que amaba y ese dinero no le da el futuro que ella tenia ni el padre que su hija debía tener. Le conté toda la verdad sobre Nacho, se quedo paralizada, “debo de estar con él” manifestó muy segura.

Natacha y Olga no pararon de hablar durante el trayecto de Rusia a Madrid, yo me encontré fuera de contesto, solo, ignorado. Mas corto fue el camino en el coche de alquiler de Madrid a Toledo, cuando llegamos al hospital, comprendí mejor que nunca, a esa chica rusa que había trabajado en un lugar poco recomendable, amaba a un hombre que en una silla de ruedas no comprendía que la vida le estaba dando una nueva oportunidad, le hablaba con dulzura, lo besaba con amor, lo estrechaba entre sus brazos con ternura. Él se quedaba quieto, inmóvil, sin expresar sentimientos, yo lo mire y lo maldije entre dientes, se me quedo mirando, tuvo que adivinar mis pensamientos porque el brillo de sus ojos destellaba odio hacia mí. Natacha se agarro a mi brazo y saco de allí, sujeto mi rostro y beso mis rojizos ojos. Llame a Madrid a la familia de Nacho le dije que la rusa estaba en Toledo con Nacho, solo Maria, la hermana mayor me dio las gracias, los demás indiferencia.

Como veis he contado a grandes rasgos el final de esta historia, llevo varias semanas en mi pequeño pueblo de Higuera de Albalat, recluido en mi habitación con la mente en blanco y el corazón dolido. No deseo ni quiero que Natacha ejerza  otra vez de prostituta, ahora esta en Almería, en un piso de alquile protegida por mi abogada y trabajando en mi restaurante como cocinera, pronto tendrá a su hija y a su madre y una nueva vida por delante, merece una oportunidad




BUSCANDONOS

Nadie encuentra lo que no está buscando. No es verdad que las cosas aparecen de pronto; que, sorpresivamente, cuando para la lluvia, vemos una hermosísima flor en el tallo en el que antes no había nada. Allí hubo, por lo menos, un capullo cerrado, algo que estaba por abrirse, por transformarse en flor... Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose. Por soledad. O por dolor. O por ganas de revivir la vida insuflándole oxígeno a los los pulmones. O porque sí. ¿Por qué explicarlo todo? ¿Por qué decir que la causa, el efecto, que la casualidad no existe, que...? Mejor pensemos que lo importante es que, cuando no hay alguien a nuestro lado, no hacemos tostadas (¿para mí solamente? (No...), no gastamos el frasco de perfume, duran menos las latas de atún y más las milanesas en el freezer, compramos con más nostalgia que alegría un ramito de flores para llevar a casa, y estrenamos muy pocas cosas. Se van yendo las ganas, como se va la luz, poquito a poco... Y la noche nos asesta su golpe con el recuerdo, nos envía sus fantasmas más tristes, sus sombras incansables e inclementes. La noche que no termina nunca, que crece, que atormenta, que entrevera nombres, que ronda, que agiganta las lágrimas hasta transformarlas en un océano. Estamos solos porque no hacemos una llamada. Porque no damos el paso que nos acerca. Porque no decimos la primera palabra que se transforme en puente. Nadie encuentra lo que no está buscando. ¿Por qué crees que vos y yo nos encontramos? ¿Desde dónde venías acercándote? ¿Desde cuándo yo esperaba que llegaras? ¿Por qué yo? ¿Por qué vos? ¿Por qué nosotros? ¿Por qué crees que no te desviaste, con otro rumbo, que no fuiste más hacia el sur, o más al norte, o al otro lado del mar incalculable? ¿Por qué pensás que me detuve para que pudieras alcanzarme, extender las dos ramas de tus brazos, abarcarme con toda tu ternura como diciéndome "ahora ya no te parará nada malo, nada triste, nada cruel"; podes dejar de llorar, podes dormir con los ojos cerrados, mansamente y, al despertar, no estarás sola... Nunca más estarás sola. "¿Y yo estaré solo nunca más...?" ¿Por qué? Porque los dos estábamos buscándonos. Porque desde aquella lejana, lejanísima primera vez que nos vimos, quedó un delgado, finísimo, invisible hilo uniéndonos... un hilo que nada puede cortar, un hilo que atraviesa paredes, muros, montañas... un hilo indestructible que no soltaste, que no solté, y que al fin volvió a reunirnos para que la historia termine su retrato, tal vez poniendo un poco menos de tonalidad en la paleta, o distintos colores y brillos, pero retornando a los dos mismos protagonistas. Vos y yo. Regresando. Volviendo al paraíso prometido que salimos a buscar sin saber que lo teníamos tan cerca, debajo de los pies. Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose. Nadie encuentra lo que no está buscando. ¿Me entendés, ahora? FRAN...NO TE OLVIDES JAMAS QUE TE AMO. DANIELA


EL MALDITO JUEGO DEL DESTINO...3 PARTE

Yo, intermediario ente esta historia y del destino, doy fe de la realidad del momento a 22 de julio de 2007, en Volzhsky, Rusia.

La familia de Nacho esperaba mi presencia reunidos en la casa paternal, entre ellos, sentado a la izquierda de la habitación, junto a Pedro, el menor de los hermanos, había un hombre muy bien vestido y al cual me presentaron como, el abogado de la familia. Cosa que no entendí y me aclararon al momento. Resulta que mi amigo había hecho testamento dejando a Olga una importante cantidad de dinero y el piso en el que convivieron, el problema era, que desconocían el paradero de ella en Rusia, Nacho en un ataque de rabia rompió todo vestigio de recuerdo, lo único que tenían era, el nombre de la ciudad donde vivía con sus padres y una fotografía de ella que María, la hermana mayor, guardaba celosamente. La familia me pidió como conocedor del mundo y amigo de Nacho la buscara, que hiciese de intermediario entre la familia y ella, para firmar los documentos que el abogado tenía preparado, imponiéndome una condición, que nunca se revelara el verdadero paradero de Nacho. Me pareció una verdadera estupidez y así se lo hice saber, el abogado comprendió mi malestar  y me aclaro, que su cliente lo había pedido convencido, porque no quería ser una carga para nadie, conocía sus limitaciones y lo mejor para todos era, buscar un lugar adecuado donde lo cuidaran fuera de la familia. Aun habiéndolo pedido él, me parecía una gran estupidez. Me encontré con el problema que no sabía ruso y  no había tiempo para buscar un intérprete oficial, además, tampoco me serviría. En la habitación del hotel le daba vueltas a mi cabeza buscando una solución. Sin saber el porque, abrí  la maleta y tome las cartas, mis cartas, las inseparables cartas de Tarot, las acaricie durante largo rato, barajándolas con esmero, separe los Arcanos Mayores, uno por uno, las  extendí  sobre la cama y les pedí ayuda, las junte de nuevo y de nuevo las baraje, separe siete de ellas y las fui extendiendo con cuidado, la primera a la izquierda, la segunda en la parte superior, separada de la primera, la tercera en la parte derecha alejada de la primera, la cuarta en la parte inferior, muy debajo de la segunda, forme un circulo, las siguientes, la quinta junto a la primera, la sexta al lado de quinta y séptima en medio de la sexta y la tercera. Conforme les iba dando la vuelta, ellas me hablaban, me daban la solución, era tan fácil, que solo les faltó a las cartas llamarme tonto del culo.

Salí del hotel con las ideas claras y la cabeza caliente, pregunte a un taxista por un bar de chicas rusas, sonrió haciendo un gesto irónico con los ojos. Media ora  mas tarde me dejo frente a un establecimiento llamado “Maravillas del mundo”. Entré sacando pecho para lucirme ante las chicas, la semioscuridad del local me lo impidió, me deshinche como un globo. A la izquierda había una larguísima barra atendida por tres guapas señoritas muy ligeritas de ropa, no había muchos clientes, ni se fijaron en mí con lo guapo que soy. Me situé en el lugar más oscuro de la barra, frente a la puerta de entrada, me gustaba ver a los clientes entrando y observar los cambios del camaleón, los cambios del hombre de irreprochable moralidad. Con mi encanto personal no me costaría mucho encontrar la chica adecuada a mis necesidades. Mire a mí alrededor, todas eran muy guapas, demasiado llamativas para mi gusto. Nadie se me acerco, parecer ser que mi atractivo se lo esta llevando los años. Una camarera se acerco sonriente, pedí una cerveza sin alcohol, me pregunto si era la primera vez que visitaba “Maravillas del mundo”, afirme moviendo la cabeza.  Observe como movía su cuerpo al ritmo de la música, me gustaba su trasero, se paro al final de la barra y se puso de puntilla, su cuerpo no dejaba de moverse, miro a las chicas, eligió a una para mi, le hizo una señal, que a la expectativa estaba y  no tardo ni 20 segundos en pedirme que la invitara a una copa, mire a la camarera que como una gatita estaba al acecho. La chica comenzó hacerme preguntas, movía su cuerpo como una serpiente en celo, y se pegaba hacia mí como un imán a un hierro, para que mis manos tuvieran  libertad ilimitada y las copas se multiplicaran, la separe con delicadeza dándole a entender que no entraría en ese juego, le pregunte si había alguna compañera de Volzhsky, se giro hacia sus compañera, en ese momento entra un tipo al local, maduro, de aspecto muy refinado, de improviso da un salto del taburete, se gira hacia mi, sus ojos relucían como el diamante, me hizo una señal con la mano y desapareció como un torbellino para agarrase del brazo del nuevo cliente y arrastrarlo hacia el asiento de un reservado, le mordió la oreja o le dijo algo, él espero y ella desapareció por una puerta oculta tras una cortina. No tardo mucho tiempo en salir con una compañera, me la presento y se despidió con prisas, era Natacha, de estatura normal, morena, ni guapa ni feo, mas bien del montón, sin ser llamativa. Le explique que necesitaba una intérprete unos 15 días en Volzhsky para buscar a una persona, pagaría el billete de avión ida y vuelta y por el servicio le daría dos mil euros. Yo hablaba, ella miraba, estudiaba muy atenta mis palabras, mis gestos. Calle y espere una reacción. Acepto, dijo sonriente y acto seguido desapareció por la puerta oculta para salir al rato con una bolsa en la mano, quise hablar, ella no me dejo, tomo mi mano y salimos del local. Tuve que imponerme porque me  arrastraba en busca de un taxi, aclaramos la situación, ella, Natacha quería ir al piso donde vivía con todas sus compañeras a recoger una maleta con sus pertenencias personales, le hice entender que yo no viva en Madrid, que estaba de paso y por unos días había tomado habitación en un hostal modesto, le dio igual, se venia conmigo y punto. En el hostal pedí habitación para ella, estaba lleno, tuve que compartir habitación y cama, siempre que voy a un hotel pido habitación doble, me gusta ser precavido. Natacha parecía una niña pequeña, se subió a la cama y empezó a dar saltos, reía y me invitaba hacer lo mismo, no hice caso y me fui a la ducha, cuando salí estaba sentada sobre la cama  en silencio, veía una película de dibujos animados. Pactamos el lado de la cama, yo el derecho, ella el izquierdo, se apodero del mando de la televisión y durante media hora no paro de cambiar los canales, de pronto dejo el mando en el suelo y se incorporo en la cama y me pregunto si me gustaba las mujeres, no espero respuesta, se quito la blusa y me enseño unos bonitos pechos duros y muy apetecibles. ¡No te gusto! Exclamo sacando pecho frente a mi boca, me levante y me senté en el filo de la cama, la mire con dulzura e intente comprender a esa niña mujer, le tome la mano y le dije, que solo la había contratado como interprete, me miro sorprendida. No quieres hacer el amor conmigo, no te gusto. Pídeme lo que quieras. Natacha no comprendía la negativa de un hombre, no estaba acostumbrada. Se acomodo en la cama y después de pasar un  largo rato de silencio, hablo con voz entre cortada. ¿Por qué no me tratas como una puta? Lo soy, es la primera vez que me siento rechazada, no se si es porque no te gustan las mujeres, no te comprendo. Callo esperando una respuesta, le dije que si me gustaban las mujeres y que ella era muy deseable, pero no era el momento adecuado, no había sentimientos. Me tomo la mano y la apretó con fuerza, relato. Me case con 15 años y tuve una niña preciosa llamada Anastasia, Nastia, la llamamos en casa, ahora tiene 9 años. Mi marido me abandono a los meses de nacer nuestra hija y me dejo tirada en la calle, sin casa donde vivir ni dinero. Me fui a vivir a casa de mi madre, ella también estaba separada de mi padre, mi padre es un borracho que no traía dinero a casa, en Rusia los hombres son muy borrachos, mi madre era la única que trabaja y la que recibía palos de mi padre cuando se negaba a darle dinero, un día desapareció y no se supo nada de él, hasta que se entero de que yo trabajaba en el extranjero y mandaba dinero a casa, pero le pare los pies, como decís vosotros acá, la casa donde vivía mi madre la compre a mi nombre y le prohibí la entrada. Una amiga me dijo que trabaja en España, no sabia donde estaba tu país, me comento que ella ganaba en día, lo que yo ganaba en un mes trabajando de dependienta en una casa de modas. Su trabajo consistía en dejarse invitar a unas copas y dejar al cliente un poco de libertad con caricias y besos y si quería cama era libre para escoger, pero se ganaba más. Hice cuentas y comprendí que mi hija y mi madre podrían vivir más dignamente, que mi hija podría tener un buen colegio y unos buenos estudios, que mi madre no seria una esclava de un miserable sueldo y que la casa necesitaba muchos arreglos, no lo pensé Fran, mi amiga me consiguió trabajo y me embarque con  ella en una nueva vida. A lo primero todo iba bien, ganaba lo suficiente, pero cuando mas tienes, mas quieres y mas das, para conseguir mas dinero, tienes que comprar ropa, cosméticos, estar siempre muy guapa si quieres que los putos clientes se fijen en ti. Yo se que no soy guapa, ni llamativa como mis compañeras pero soy viva con la palabra y así me gano a los clientes. Todos en Rusia, creen que trabajo en una fabrica de alimentación, nadie sabe que soy una puta, si lo supieran mi hija y mi madre sentirían vergüenza de mí. Callo, se dio la vuelta haciéndose un ovillo, deje que la televisión hablara.

Gracias a Natacha sabemos el paradero de Olga, dentro de un par horas iremos a verla. Dios me dirá como debo de actuar.

 

 




ELEGIA ( de Miguel Hernández)

Elegía!!!

(En Orihuela, su pueblo y el mío,
se ha muerto como el rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas,
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Y volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera.

De angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de la reja
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero
que tenemos que hablar de muchas cosas
compañero del alma, compañero.


Lyrics of: Joan Manuel Serrat

Album: A Miguel Hernández


BESOS
DELY


EL MALDITO JUEGO DEL DESTINO...2 PARTE

Si ayer éramos dos en busca de una mujer, hoy somos más. Natacha es una gran guía, su familia encantada de que la empresa de alimentación donde trabaja, en España, le haya nombrado mi guía en Rusia. Continúo con la historia...

Lo ingresaron en el hospital psiquiátrico durante varios meses, rodeado de familiares, cariño y afecto. Se curó y en el futuro demostraría que nunca perdería la cordura ni la lógica del momento, lo que nadie sospechaba era, que esta puta vida le daría otro duro golpe. Nacho se reencontró de nuevo con la sociedad, los antiguos amigos y un sendero de virtudes y traiciones. El tiempo fue pasando hasta que el destino le ofreció motivaciones nuevas. Un día apareció por mi casa sin avisar, motivos tuvo que tener para venir de Madrid a Almería. Me sorprendió, al tiempo que me dio alegría, al ver un rostro lleno de vida. Tenía un secreto, un amor. Era una joven de origen ruso llamada, Olga. Trabajaba en pub de chicas rusas, levante la mirada hacia él de manera interrogativa, adivino mi pregunta muda. –No, no es prostituta – respuesta convencida a la que no respondí. Conocía muy ese mundo, la mayoría de las chicas rusas a las que conocí cuando quise escribir “Cruce de caminos” habían sido engañadas por mafias esclavistas y obligadas a la prostitución o a rozar su frontera, con la promesa de un digno trabajo en un país maravilloso llamado España. Mi rebeldía y sentido de la justicia me llevo a robar 25 pasaportes y 400 mil euros que repartí entre ellas, junto con un billete de avión sin regreso, todo lo pude hacer gracias a cuatro individuas salido del infierno a los que el diablo me presento. Más tarde las amenazas de muerte me llovieron en vano, los cuatro jinetes de la Apocalipsis dieron el punto y final a la historia. Hablamos toda la noche del pasado, del presente y de ese futuro que deseaba planear. Me pidió que le echara el tarot, me negué, su visita solo era para dar un punto y final a su pasado y preferí dejar que el día a día abriera el camino a su nueva vida. Las cosas no salieron como él esperaba, en toda relación de pareja hay altos y bajos por motivos variados y por una tontería pequeña que se agrando hacia el infinito, hasta el punto que su compañera sin esperanzas de reconciliación, tuvo que marcharse a su país natal y dejar pasar el tiempo. Nacho no entro en una depresión, lo tenía asumido, no me llamo por teléfono, yo solo era el pasado y cuando muere el pasado se le recuerda esporádicamente. Ahora era el alcohol, la inseparable compañera. Nacho no hizo caso a su familia pero el destino estaba esperando el momento adecuado para golpearlo de nuevo. Dos meses más tarde su hermana María se puso en contacto conmigo, me puso al corriente de todo y me pidió ayuda. En Toledo hice un obligado alto en el camino, no sabría expresar mis sentimientos pero si un vacio interior de inseguridad, algo que nunca sentí en mis muchas aventuras por lugares inhóspitos del planeta, me temblaba las piernas y mi corazón no dejaba de tocar a la puerta. Pare el automóvil frente al edificio, era medio día y el sol en lo más alto se burlaba de mí, y el rio con su peculiar murmullo de agua no cristalina, me dio la bienvenida. En la parte superior de la puerta de entrada del edificio, un letrero rezaba “Hospital de parapléjicos de Toledo”, pregunte por él y me acompañaron a un hermoso jardín, me indicaron a un hombre sentado en una silla de ruedas a la sombra de un buen árbol. Tenía la mirada perdida en ninguna parte. Me acerque despacio, deseaba dar tiempo para que él se percatara de mi presencia. Levanto la cabeza, mostrando la alegría de quien ve a un inesperado inspector de hacienda. Salude con un movimiento de cabeza, no articule palabra. Me senté a su lado en silencio, no deseaba hablar, ni deseaba mi presencia. Observe como se frotaba las cicatrices de sus muñecas. Levantó su mirada hacia mí, sus ojos me preguntaban y mi rostro contestaba, teníamos un diálogo de sordo, teniendo como moderador, al silencio y el adiós, una mirada perdida en la lejanía. Yo, siempre he sido un hombre duro de corazón, de difíciles lágrimas pero reconozco que cuando salí de allí, marcando en las retinas la figura de mi amigo, mi rostro se baño en silencio

 




EL MALDITO JUEGO DEL DESTINO

EL MALDITO JUEGO DEL DESTINO

 

En este momento me encuentro en una joven ciudad rusa llamada, Volzhsky a unos 20 Km. de la vieja ciudad de Stalingrado. El motivo de mi presencia en esta bonita ciudad, es de hacer de intermediario en una triste historia y de ser una marioneta en los hilos invisibles del destino. Muchos de los que me leéis sabéis que me gamo la vida con una línea de teléfono de pago, El consultorio de Fran, donde os leo el tarot, donde soy el oído que necesitáis y la boca que os alienta. Años atrás, al principio de mi aventura con la línea de teléfono tuve como cliente al personaje de esta aventura y triste historia. Se llama Nacho, un joven lloro depresivo sin apego a la vida, porque su novia, la novia de siempre, la novia de toda la vida, le había puesto los cuernos en la cama con un hombre maduro, el muy infeliz arrastro esa enfermedad depresiva durante varios años, vinculándole un estado anímico de dejadez, tanto en lo físico como en lo espiritual. Cada mes llamaba varias veces, siempre con la misma historia y con los mismos lloros, me enfade por su cobardía ante las circunstancias y dejo de ser un cliente en la línea de pago para ser un amigo en mi número de teléfono particular. Esos años de depresión lo marcaron de tal forma que tuvo que llegar a un final y ese final fue, el maldito acto de cobardía que una persona inútil tiene en su puta vida, la del suicidio.

Lo recuerdo muy bien, por aquel tiempo me moría por invitar a cenar a una joven a un buen restaurante, que por casualidad, ese restaurante estaba dentro de un complejo hotelero y después de mucho convencer a la dulce vecina, acepto muy gustosa. Me sentí eufórico de alegría, cuando cierro los ojos, recuerdo su físico y aun retumba en mis oídos su nombré, Lys. Pues bien, por mi trabajo le pedí que viniera a buscarme a casa, cuando traspasó el umbral, la vi como un dulce pastel predispuesto a mi glosa boca. La halague empalagosamente de frases bonitas, ella sonreía desconfiada, estábamos a punto de salir cuando sonó el teléfono particular requiriendo mi atención. Era Nacho, muy nervioso de voz entre cortada, quería despedirse de mí, lloraba sin cesar. Lo deje halar hasta que se tranquilizo, su voz ya era pausada y relajada. Pedía perdón por lo que iba haber, me alago a su manera por considerar un hermano, una frase apenas audible salió de sus labios, - me voy a suicidar cortándome las venas, es una dulce muerte-. Mi reacción fue gritarle sin miramiento, de mi baca salió reproches ofensivos hacia su postura. Lys debió de asustarse al oírme, con sigilo quiso marcharse sin decir adiós. Le grite con voz de mando que no se moviera, quedo inmóvil, petrificada como una piedra. No articulo palabra. Interrogaba con intención de saber su paradero, suavizaba las preguntas sin perder el concepto de mandato, alternándolos con preguntas de orden. Nacho fue relatando como las letras de la toalla se colorean de rojo. Me gire a la petrificada lys, con ruego le pedí que corriera hacia un teléfono y llamara a la policía dándole el nombre del hotel en Madrid, donde un desgraciado se había cortado las venas. Ella clavo su mirada en mi rostro, de sus mejillas resbalaban lagrimas de despedida, nunca la volví a ver. ¡Gracias Lys! Salvaste la vida a ese pobre infeliz.

No puedo seguir la historia, me espera Natacha, mi guía en esta ciudad




EL CUENTO DE DOLLI

Este cuento lo escribi para la pequeña Dolli

             LOS ZAPATOS DE DOLLI

Erase una vez una niña llamada Dolli. Se había levantado esa mañana con ganas de aprender a andar. Gateaba por el largo pasillo de la casa cogiendo velocidad y diciendo cosas que solo ella entendía. Cuando estaba cansada se sentaba mirando al final del pasillo, esperaba que la figura de mama se viera saliendo de la cocina diciéndole cositas bonitas. Después intentaba levantarse y dar sus primeros pasos. Lo intento varias veces pero era mucho más seguro gatear y más divertido. Una mañana lo consiguió, se puso de pie apoyo sus manitas sabré la pared del pasillo y dio unos pasos apretando con fuerza el chupete entre los labios. Mama vio como su muñequita de porcelana empezaba andar. Reía mirando a mama, movía sus manitas diciendo algo. Mama se volvía loca, la beso, la abrazo y le dijo cosas tan bonitas que a ella le gustaba oír. Un día, mama quiso darle una sorpresa a su princesa Dolli, le puso en el pasillo unos zapatos muy bonitos. La princesa de la casa apareció por el pasillo y vio algo raro en el suelo. Sujetándose a la pared se acerco y miro extrañada. -Hola Dolli.- Saludaron los zapatos Dolli se asusto y corrió a la cocina, se abrazo a las piernas de mama. Mama la cogió en brazos y le enseño los zapatos. -Mira mi cielo, estos son unos zapatitos que te he comprado para salir de paseo y estés muy guapa.- Le dijo mama sentándola en el suelo, cogió un zapato, le tiro de los bigotes, le metió la mano en la boca y le saco la lengua, lo mismo hizo con el otro, Dolli miraba sorprendida. -¡Ah! Qué asco - Decía un zapato -¡Qué manos más frías!- Decía el otro. Mama quiso ponerle los zapatitos, pero Dolli no quiso y se puso a llorar. En el pasillo se quedaron solos. La princesa en la cocina con mama, el biberón entre las manos Dolli volvió, poco a poco se fue acercando a los zapatitos. -Hola Dolli, soy Paco. - Dijo uno de los zapatos -Hola Dolli, soy Pepe.- Dijo el otro zapato Esta vez, la princesa de la casa no se asusto. Se acerco algo más, con el pie toco uno de los zapatos. -Ja, ja, ja. Que costillas me haces ¿Cómo te llamas?- Pregunto el zapato al pie. El pie no contesto, Dolli lo miro. El pie movió sus deditos y al rato dijo. -Me llamo Pepa y esta, mi hermana Paca. – Contesto moviendo el dedo gordo y señalando a su hermana. -Hola Pepa, hola Paca. Me llama Paco y este es mi hermano Pepe. - Dijo el zapato Paco, tocando con la nariz a su hermano Pepe. Los pies y los zapatos se hicieron amigos, Dolli sentada en el suelo estaba atenta a las presentaciones. Mama salió de la cocina y vio a su niña al lado de los zapatos. Callada y muy atenta mirándolos. -¡Que hace mi niña tan callada! ¿Estás mirando los zapatitos? ¿Quieres ponértelos? Y mama con mucho cuidado cogió uno de los zapatos. Lo miro, le volvió a tirar de los bigotes, le abrió la boca y le sujeto la lengua. Cogió uno de los pies de la princesa Dolli y lo introdujo dentro de la boca del zapato. La niña se asusto. Pero mama le hablo con tanto cariño y tanto amor que se calmo. -¿Tú eres Pepa? - Pregunto el zapato al pie -Si... ¿Y tú eres Pepe? - Pregunto el pie al zapato Después mama hizo lo mismo con el otro zapato y pie y zapato se presentaron. La reina de la casa ya tenía zapatos. Mama la levanto del suelo y dejo que ella andará sola, pero Dolli no sabía cómo hacerlo, se quedo de pie apoyada en la pared y mama se fue a la cocina. -¡Dolli, Dolli! Hola, hola -. Gritaron los zapatos y los pies Ella no sabía lo que hacer y seguía sujeta a la pared. -¡Dolli! - Grito el zapato llamado Paco. - Dile a Paca que de un pasito hacia delante, a mí no me hace caso, solo me hace cosquillas. Y la pequeña dio un paso hacia delante. ¡Ahora a mí!, ¡Ahora a mí! - grito Pepe impacienté Y la princesa volvió a dar otro paso. - Je, je, je, qué bien lo estamos pasando- gritaron a coro los pies y los zapatos. -¡Vamos! ¡Vamos! Dolli. Otra vez, otra vez. - Gritaron los zapatos entusiasmados. Dolli no sabía cómo dar otro pasito hacia delante. Entonces los zapatos y los pies se pusieron hablar. -No me hagas mas cosquillas.- Le decía Paco a Paca -Y tú deja la lengua quieta. - Le decía Pepa a Pepe Después de una larga pelea llegaron a un acuerdo. -¡Dolli! ¡Dolli!. - Llamaron los zapatos. - Nosotros te diremos lo que tienes que hacer, vale. La niña afirmo con la cabeza Primero Pepe y después Paco. Vamos tu puedes hacerlo, a coro cantaron todos. Primero Pepe, después Paco. Primero Pepe, después Paco. Primero Pepe, después Paco. Dolli empezó a andar, después a corre y más tarde a saltar. Ese día había acabado. La muñeca de porcelana ya andaba. Mama la llevo a la cama, le quito los zapatos. -Buenas noches. -Dijo Paco a Paca -Buenas noches. -Dijo Pepe a Pepa -Buenas noches -dijeron los pies. -Lo hemos pasado muy bien. Y los pies y los zapatos a coro gritaron a Dolli. Buenas noches princesa Dolli, que duermas bien y sueñes con los angelitos.




POLITICAMENTE TONTO

Este que veis aquí en la fotografía con rostro de niño bueno, es mi amigo Paco, amigo de la infancia, amigo de miles de aventuras por tierras lejanas, inocente amigo de carita de tonto. Él y yo nacimos en el mismo día. En Barcelona éramos compañeros de pupitre en el colegio, como los dos teníamos el mismo nombre a él le llamaron Paco y a mi Fran.

Yo soy el mas guapo, el mas listo, no lo digo por presumir.

El día 13 de febrero del 1976 aprobó el permiso de conducir, yo lo hice el día 20, la culpa no fue mía. Sigo contando algunos recuerdos del pasado. El día 14 de febrero era sábado, el padre de mi amigo le dejo su auto un Seat 127, auto pequeño y utilitario, y con el nos fuimos de viaje a Perpiñán, Francia, deseábamos ver películas pornográficas y hacer el amor todo lo que pudiéramos, ¡Maravillosos! Con esta expresión lo digo todo por que adelgazamos unos 5 Kilogramos ese fin de semana.

Don Francisco al vernos se sorprendió, nos dijo que nos habíamos pasado celebrando el acontecimiento del permiso de conducir. Nos pregunto si habíamos usado protección, mi amigo y yo nos miramos si saber que decir, no entendíamos nada. Don Francisco movió la cabeza negativamente de un lado para otro y al día siguiente por la tarde, lunes, nos llevo a la consulta de un medico amigo, que vergüenza pasamos cuando nos obligaron a enseñarles nuestras varitas mágicas.

No cambias Paco, otra vez en política. Recuerdo aquel día, ¡que cabron eres! Una mañana salíamos por las escaleras del metro de la Plaza de Cataluña, esa mañana era especial, había huelga universitaria, huelga prohibida, huelga caliente. Todo el mundo gritaba, gritaba la gente que estaba frente a nosotros, Paco levanto la mano y con fuerza grito algo que no le gusto a los que teníamos detrás nuestro, que era la policía franquista que se abalanzaron hacia nosotros, pobres inocentes, y nos pusieron suaves como el terciopelo, una semana estuvimos comiendo sopa con una pajita, ¡Que cabrones! ¡Que cabron eres Paco!

Como la vida es tan imprevisible como nosotros mismos, decidimos ir a la Guayana Francesa y descender por el rió Chimi-Chimi hasta desembocar en el Amazonas, nos avisaron de lo peligroso que era esa expedición, nos la jugamos a cara y a cruz, la moneda decidió. Con lo necesario y una especie de canoa nos lanzamos hacia lo desconocido, hambrientos de hambre y emociones, la verdad, es que se nos hizo muy grande esa expedición, y si no es por Paco que me salvo de una muerte segura, ahora no podría estar aquí escribiendo. Amigo Paco, sabes que siempre te agradeceré lo que hiciste por mi y me arrepiento de corazón por haberte quitado las cinco novias que no supiste aprovechar, yo no tengo culpa de ser mas guapo que tu, compréndelo.

Nos bautizamos en el Amazonas de nuestra primera expedición, aun seguimos aunque con menos intensidad pero con mas ilusión, mas locos, mas seguros y mucho mas inconscientes. Tenemos un gran proyecto, pisar recónditos lugares de la selva brasileña donde el hombre apenas dejo su huella.

Me contaron que mi amigo se presentaba por el Partido de Almería, no lo creía, lo llame varias veces, nunca estaba o comunicaba el teléfono, le deje varias mensajes, no actos para cardiacos. No saldrás de concejal gracias a los conjuros que esta haciendo el jamaicano.  Si salieras, entonces renunciarías a nuestro proyecto. Yo no se salir sin ti y tu no sabes salir sin mi.

Paco, tío mierda, cuando leas te enteraras de que el jamaicano te esta haciendo el YUYU, mal de ojo para tontos. NO saldaras, ja, ja, ja, ja, ja, A joderse.




POBRE DE MÍ

Todos los días hace lo mismo, aparece ante mi con el cabello alborotado, ojos de borrego y rostro de idiota. Mira sin abril los ojos para no asustarse, me saca la lengua, se tira de las orejas y me hace muecas de burla. ¡Vaya un tipo de mierda! Cuando se desnuda para tomar una ducha tengo suerte, solo lo veo de cintura para arriba y cuando se dirige al baño, solo el trasero. ¡Ah...que asco!
Os contare como es Fran. Fran no tiene una cabeza normal como todos, es voluminosa, grande, enorme, es en definitiva...un cabezón. Sus orejas, ¡Dios mío, que orejas! Son de soplillo, casi horizontales, son orejas de elefante, solo le falta moverlas para espantar las moscas. Su barriga, su panza, tampoco es normal, tiene panza preñada, da risa verlo. Fran no es idiota, es listo, cuando sale de la ducha siempre lo hace de lado, de perfil, lo hace para no verse el muñeco, la pija, el rabo, el pajarito, el pené y así...yo, no me rompo de risa.
Cuando se sienta en su despacho, por suerte para mi, lo veo de lejos. Teclea en su ordenador o computador lo que escribió la noche anterior, se ríe y gira la cabeza de un lado para el otro, sus orejas se mueven de tal forma que de lejos parecen como si estuvieran aplaudiendo.
Por las mañanas, siempre toma café en la misma cafetería, lo veo de tres formas diferentes, pues me han repartido en tres sitios distintos. De frente y de ambos lados, la verdad es una tortura, ¡Pobre de mí! La camarera se le acerca sonriente, le da los buenos días, le pone su café, lo mira con deseo y se va al baño. Yo alucino cuando observo como lo mira pero mas alucino cuando va al baño. Que tendrá este orejón, este tipo de mierda para gustarles a las mujeres con lo feo que es. Lys, que así se llama la camarera, abre la puerta de los aseos, me mira, se retoca el cabello, se pinta los labios, me da un beso, algo no le gusta, se desabrocha el botón del pantalón, introduce la mano con gesto de placer, entorna los ojos se muerde el labio inferior. Al final se da un ultimo retoque, mete las manos por el escote de la camisa y se sube los pechos, los tienta, le gusta como han quedado y sale contenta. Yo me quiero romper de gusto. Se le acerca a Fran sonriente, todos saben que a ella le gusta el orejón, habla con él tan cerca que casi le mete los pechos en la boca, el tío mierda no se entera de que Lys le esta diciendo cómeme.
Ahora nos dirigimos a Roquetas de Mar. Solo le veo los ojos de borrego por el espejo retrovisor del automovil. Tiene una entrevista en un hotel con un hombre que esta relacionado con la novela que escribió hace un par de años. Pregunta en recepción y le señala un joven sentado junto a una mesa, de unos 23 años, el cabello suelto a media melena, pantalones y camisa ajustada a un cuerpo atlético. Se saludan. Yo de frente y de costado, siempre presente. Él dice llamarse Julio, parece un figurín, un muñeco de revista. Por su forma de expresarse, no es hombre de elevada cultura intelectual. Como siempre, en todas las entrevista, Fran deja que su interlocutor sea dueño y señor dominante del momento. El llamado Julio, es prostituto, hombre que se acuesta con mujeres, exclusivamente por dinero. Fran pregunta y él responde, el dialogo es ameno y divertido. Le cuenta lo que cobra por horas, los gustos que tienen las mujeres en la cama, las posturas que más les excitan, los besos, las caricias vaginales y por ultimo contó una anécdota nunca imaginada por Fran. Había quedado este tal Julio con una clienta en la habitación de un hotel. Tenía una voz joven, supuso que tendría entre unos 35 a 45 años, pero la realidad era otra. La clienta rondaba unos 60 años de edad, no lo parecía. Era simpática, educada y para su edad no estaba nada mal. El juego de besos y caricias terminaba sin ropa. Él abajo, ella arriba, se lo comía a besos. El deseo de ella comer lo que su mano sujetaba, después de besarlo y lamerlo varias veces, la clienta se quito la dentadura postiza y se fue comiendo con agrado y placer la pija que su mano sujetaba con pasión. Fran se quedo de piedra, no daba crédito al relato. Miraba el rostro del chico con sorpresa, este afirmaba con la cabeza sonriente. La entrevista con el prostituto fue satisfactoria y Fran se fue con su esquema mental dentro de la cabeza. Estaba impaciente por llegar a su casa, a su despacho amado, para dejar unas notas al pie de algunas páginas del borrador de la novela El Prostituto donde debía de corregir.
Bueno, ahora pasara toda la tarde y casi toda la noche pegado al teléfono, a su Línea Erótica y al Consultorio de Fran, yo descansare, lo veré como una figura difuminada y mañana ara lo mismo, me sacara la lengua, se tirara de las orejas y me ara burla.



FRAN "EL ERMITAÑO"

Vuelvo a caminar por el blog con formato nuevo, cortesía de Miguel Ángel, director de Interiberica. Me reencuentro con mi Línea Erótica y el Consultorio de Fran, pero ante todo, debo pedir disculpas por mi ausencia. Ausencia motivada por la necesidad de aislamiento, de reencuentro conmigo mismo, con mis fantasmas y mis pecados. Me ofrecieron la oportunidad de desaparecer en el mundo de Iras y no Volverás, de ser ermitaño en tierra de nadie, en el vientre de un mullido bosque gallego.
Me abandonaron con un frió beso en una prehistórica carretera serpenteante, un GPS las coordenadas de destino y mi inseparable mochila como compañera fiel. Un espeso cielo gris acompañado de una fina llovizna persistente nos dio la bienvenida y no nos abandono durante cinco horas entre una espesa niebla, terrorífico silencio y ruidos desconcertantes que te hacen mirar hacia atrás, agudizar el oído desconfiando de tu alrededor.
El final de mi canino era una vieja cabaña de madera muy escondida entre follaje y niebla. En la puerta de entrada había unos montículos de madera apilados a ambos lados dando a entender su finalidad. El interior era helado, semioscuro, una gran chimenea a la izquierda me decía a gritos, enciéndeme, no muy lejos a la derecha, un camastro antiguo junto a una ventana parecía esperar impaciente mi cansado cuerpo, le seguía un destartalado armario desafiando la Ley de la Gravedad. En el extremo opuesto, frente a la chimenea, la cocina, rústicos muebles de noble madera adormecida y una ventana como compañía, en medio de todo, majestuosa, vieja y noble, una mesa y sus compañeras se mantenían mudas ante mi presencia.
Una lámpara de petróleo sobre la mesa, recordó que en este mundo de ensueño no había nacido la luz, fui a encenderla y la presencia de una nota me llamo la atención.
“ Mi querido Fran el ermitaño, estas en el mundo que deseabas. Te odio por haberme abandonado por negarte a compartir el calor de mi cuerpo en ese lecho. Junto al fregadero tienes las latas de liquido que alimenta la lámpara de luz. En la alacena tienes comida para una semana, un amigo de mi padre llevara provisiones. Fran, mi amor, estas loco, solo sin mí, con el frió que debe de hacer. Cuídate mucho, un beso. Tuya, tu Ángel.”
Ángel, fue un Ángel caído tras su divorcio, perdió el rumbo durante algún tiempo para mas tarde hundirse en una profunda depresión por la ruptura de una relación con un hombre casado. El azar, el destino, la providencia, la casualidad motivaron a Ángel a llamar al Consultorio de Fran, con voz ronca, nerviosa e indignada se desahogo durante largo rato contando toda su vida... Bueno, Ángel poco a poco fue desplegando sus alas hacia la vida, recupero su valor y su autoestima, se valoro así misma pero... tuve que pedirle que no se enamorara de mi. sí mantenemos una especial relación.
El calor de la chimenea se apodero de la habitación que sumado al cansancio de mi cuerpo, a una copiosa comida, a la monotonía del crujir de la madera en la chimenea y a la mirada perdida en las llamas sin nada en que pensar, Morfeo, dios del sueño, me toco el hombro, me gire y el viejo camastro complaciente esperaba mi cansado cuerpo. Con solo una manta el dios del sueño me meció entre sus brazos, como un niño pequeño.
Desperté muy temprano, mire a mi alrededor, la leña se había convertido en brasas y las brasas tenían hambre. Afuera debía de hacer un frío glacial, la niebla era tan espesa que se podía cortar como la mantequilla. Me atrajo la idea de perderme entre ella, de perderme en el bosque. Tome un café y huevos con chorizo, me vestí como una momia, tome un machete que sujete a la cintura y salí hacia el frío glacial con una idea concebida.
Nada se veía, tenia que andar con cuidado, tropezaba con todo lo que encontraba a mi paso, hasta me tope contra un árbol, que no sabia que diablos hacia allí, me sangro un poco la nariz. Mi corazón latía con frenesí ansioso de seguir hacia delante. Mire hacia atrás, la niebla se trago la cabaña, la adrenalina me subió de golpe, me sentí atrapado, asustado como un niño. Yo, un aventurero muerto de miedo, ja, ja, ja. Un aullido me detuvo, lobos pensé, uno debía de estar muy cerca, otro se oía en la lejanía. Saque el machete de la funda por precaución, pensé que mejor seria no alejarse tanto de la cabaña, retrocedí, entonces me di cuenta que no sabia donde estaba, perdí la orientación, de improviso algo se cruzo en mi camino, apreté con fuerza el mango del cuchillo. Sentí el jadeo de un animal muy cerca, me gire amenazante, entre la niebla una figura de ojos brillantes mostraba una enorme boca con largos colmillos, me puse en guardia adelantando la mano armada, el a su vez se adelanto hacia mí, me asuste y salí corriendo no sé cuanto tiempo, recuerdo que tropecé con algo y caí al suelo rodando sin parar por un pendiente perdiendo el conocimiento.
Desperté con un fuerte dolor de cabeza y sensación de mareo. Un anciano me miraba sonriente, apenas tenia dientes, muy abrigado y pequeño de estatura. Un perro lobo jadeaba a su lado, tiraba de un pequeño carro lleno de bultos.
-Tú eres amigo Ángel – me pregunto con un fuerte acento gallego
Me ayudo a levantarme, me dolía el cuerpo, me había rajado la pierna al caer y sangraba todavía, me toque la cabeza, solo tenia bultos. Apenas andamos unos cien metros cuando apareció la parte trasera de la cabaña. El tío Antonio, que así se llamaba, me curo la pierna, preparo algo de cena, un caldo gallego que hizo revivir mi maltrecho cuerpo. Alimento la chimenea y me ayudo a echarme sobre el camastro, se despidió con una irónica sonrisa y una exclamación ¡hombres de ciudad!
La luz de la chimenea alimentaba fantasmagóricas figuras de sombras caprichosas que se movían con libertad por la habitación. Imagine una mano de dedos largos y agarrotados, extrañas figuras que se movían hacia mí. Me hubiera gustado ser un niño, esconder la cabeza bajo las mantas para huir del miedo. Perdí la mirada en la penumbra de la habitación, recordé con cariño a mi padre, recordé como me abrazaba cuando la fiebre se apoderaba de mi cuerpo, recordé la ternura de su voz, de sus palabras, de su protección, de su seguridad. Siempre fuiste mi ídolo. Me dormí abrazado por mi padre.
Una fuerte tempestad de lluvia y viento me despertó, serian sobre las seis de la mañana, tenia frío, la chimenea se había dormido. Me gusta sentir la lluvia sobre mi cuerpo, quise hacer un intento por levantarme pero mi dolorido cuerpo me lo impidió
“Te odio por haberme abandonado de esta manera y negarte a compartir el calor de mi cuerpo en ese lecho”. En ese momento deseaba el cuerpo de Ángel, la suavidad de su piel, sus duros pechos, sus abrazos, sus caricias, sus besos. Me gustaba cuando en la cama ella se daba la vuelta y yo la abrazaba por detrás, su espalda contra mi pecho, su caliente trasero me calentaba, mis manos sobre sus pechos, mis dedos jugaban a esconderse entre sus diminutas braguitas, le hacia cosquillas y ella se movía apretando sus nalgas contra mí, buscaba la reacción de un deseo y lo conseguía, despertar el muñeco dormido, entonces, me toma las manos y las apretaba contra su cuerpo, las guiaba hacia su rajita, hacia el oasis, parada obligada donde beber de la fuente del placer. El frío desapareció, mi cuerpo reacciona a mis pensamientos, despertó el muñeco sobresaltado, estaba sediento, necesitaba su fuente de placer. Yo decía, duerme, el se negaba, estaba sediento. Mi mente buscaba con urgencia otros recuerdos, fue en vano, se mantenía firme, duro, inflexible. Le acaricie para calmarlo y le di unas palmaditas en la cabeza al tiempo que le decía, “duerme cabron”. No me hagas esto, no seas malo”. No me quedo mas remedio que acariciarlo, apaciguarlo, mimarlo, mecerlo, hasta que tranquilo y satisfecho fue doblando la cabeza y acomodándose se durmió como un bebe.
Los días siguientes me dedique a pasear, a escribir, a recordar mi infancia con mis padres, a mirarme al espejo durante horas, a hablar conmigo mismo de tiempos pasados, del presente y hasta del futuro. Disfrute de ser ermitaño, de encontrar la humanidad que perdí por creerme lo que no era y a encontrarme a mí mismo por segunda vez.
Llego el día de la despedida, me despedí de todo lo que me rodeaba, agradecí a la chimenea su calor, el camastro su paciencia, a la cocina su amor, a las sillas y a la mesa su virtud, a la cabaña de di las gracias. Camine satisfecho hacia el encuentro con Ángel.
Estaba oscureciendo por la hora y por el cielo que seguía teniendo tonos grises amenazadores. El auto de Ángel estaba parado en un recodo fuera de la carretera. Ella escuchaba música con los ojos cerrados, no se dio cuenta de mi presencia. La mire con ternura, estaba precisa. Abrió los ojos, sonrió, salió del auto y se abalanzo sobre mí abrazándome con ternura. Su beso dulce y suave como su nombre, Ángel. Loco, loco, loco, decía al tiempo que me arrastraba hacia el asiento trasero del auto. Me comió a besos, me desnudo nerviosa marcando en sus dedos el deseo de la pasión, saludo a mi muñeco con alegría y después de hizo el amor.



MILAGROS COTIDIANOS

Mientras haya en nuestra vida,
momentos inolvidables,
abrazos incomparables,
besos apasionados,
amigos entrañables...
Mientras haya en nuestra vida,
cariño por toneladas,
helados y chocolates,
una abuela que haga cosas ricas
y te cuente un cuento de hadas...
Mientras haya en nuestra vida,
risas de niños jugando,
susurros al oído,
miradas dulcificadas...
Mientras haya flores por todos lados,
pájaros que vuelan cantando,
recordando mi niñez fresca con olor a verano,
entonces sabré...
que no he llegado aqui en vano...

DELY DEBERNARDI


YA NO ME DISFRAZO DE ALEGRIA

¿Por qué tengo que vestirme con una cáscara de alegría si estoy triste?
¿Por qué tengo que poner sonrisas en mi cara, si mi corazón está hecho trizas?
¿Por qué tengo que disimular las lágrimas de tristeza diciendo que son de alegría?
¿Por qué rezo cada vez que suena mi teléfono, deseando que seas vos quien llama?
Ya no seré ese payasito con carita triste solo para que rías y no estés mal...¿y a mi, quién me hace reir?
Las sombras de mi casa se me hacen más largas y los rincones de mi cuarto, más húmedos de llanto…¿ves que necesito risas?
Vivo porque mi cuerpo me lo recuerda a cada minuto, porque mi corazón sigue latiendo, pero no ya como loco, como cuando estaba contigo…late lento, acompasado junto a la triste melodía que susurro…
Y por otro lado muero cada tarde, a la hora del aniversario de nuestro adiós…
He decidido VIVIR y para eso es necesario no esperarte más. Dejaré que los rayitos de sol te lleven de la misma forma que te trajeron una vez a mi lado…Por eso, transformaré el amor que te tengo en una pluma azul, para que el viento la lleve lejos…muy lejos de mi…y así, posiblemente, poder vivir sin ti.

Quiero aclarar que esto no está dirigido a nadie en especial...solo es un producto mas de mi creación literaria, si le sirve a alguien para despedirse de un amor...ha valido la pena crearlo. Besos.
DELY DEBERNARDI


ESPERA


A veces es como si me quedara en blanco...me suceden los minutos y las horas, los días, las semanas...y no llegas...Quiero hacer algo que te sorprenda, y te decidas por fin a buscarme...quiero conocer tus sueños, tus anhelos, quiero verte de día, como te mueves...quiero verte durmiendo.
Transformar mi cuerpo, como la mariposa, cerrar los ojos...tocarte de memoria...
Quiero conocer tu piel, los surcos que la vida ha dejado alrededor de tus ojos, las marcas al costado de las comisuras de tus labios, saborearlas...y que me conozcas, húmeda, reverdecida como una vid madura... con las alas desplegadas, sonriendote y con el alma abierta, solo para ti, en pleno vuelo, entregada.

DELY DEBERNARDI... SIEMPRE PARA TI CON AMOR...


HECHIZO

Amarte a ti me está prohibido
pues ya tienes un amor,
pero a tu vida entré yo,
poniendo en jaque tus sentidos.

No me puedes negar
estoy arraigada en tu corazón,
y hasta tu vida me quieres dar,
como prueba de tu pasión.

Si así sentimos nuestro amor,
sin habernos amado nunca,
el día que el destino te traiga,
nos fundiremos con locura.

Y lograré que mi nombre
resuene solo en tu mente,
y acompañado de mi dulce voz,
te dejaré un beso ardiente.

Y fundirnos en un abismo
de amor y sexo fatal,
para llegar al final,
y sentirme dentro de ti mismo.

Y que suspires muy profundo
mirando la noche de mis ojos,
olvidándote de ella,
dejando atrás los despojos.

Y abrirte a mi amor nuevo,
vital, hechicero,
dando la espalda al mundo
y gritandome "YO TE QUIERO".

DELY DEBERNARDI



RELATO COMPLETO DE "PROMESA A UN JUDIO"


PROMESA A UN JUDIO

Toda historia se sustenta en una base de verdad mezclada con otra de fantasía. Las historias, todas las historias que se realizan en el presente verdadero, caminan de boca en boca convirtiéndose en un presente mentiroso adornado de fantasía e imaginación. Una historia se distorsiona en los oídos de unos y en las bocas de otros convirtiéndose, desgraciadamente, en una mentirijilla (mentira pequeña) Pues bien, mi historia la que os voy a contar, se sustenta de una verdad real como todas, ocurrida en el pasado que tuvo un presente. Mis oídos oyeron, ni boca hablo, solo dos protagonistas, mi amigo Iñaki y yo. No es una historia distorsionada en el tiempo. Vosotros, lectores de esta verdadera historia, les daréis la mentira o la verdad adecuada, le pondréis vuestra vista, vuestros oídos y vuestra boca que en resumidas cuentas, es la vida de cualquier historia leía o oída.
Iñaki, es ese amigo de la infancia, de los primeros años de escuela. Hasta el presente seguimos manteniendo una muy buena relación. Cuando nos toco llegar a la edad adecuada de elegir un camino, Iñaki siguió el camino del estudio hasta convertirse en un importante doctor en Psiquiatría en Barcelona, España, y yo me dedique a doctorarme como Trotamundos por los caminos del mundo, asiduo y viejo universitario hasta que termine, bendecido por las Hadas, la carrera de Literatura y Periodismo.
Un día cualquiera, hace ya muchos años, mi amigo Iñaki me llamo por teléfono, hacia algo mas de dos años que no teníamos contacto, se molesto conmigo y no nos hablábamos desde entonces por que no le permití que me acompañara a una expedición por el Amazonas, Esther, su mujer, me lo prohibió. Me emociono al oírlo después de tanto tiempo. Hablaba muy nervioso, cosa poco inusual en él, me pregunto con misterio e intriga si recordaba un hecho acaecido en el pasado. Hacia tanto años de ello que lo tenia desterrado de mi mente y tuve que rebuscar estrujándome mis sesos dentro de mi enorme cabeza.
Todo paso en aquellos maravillosos tiempos quinceañeros, donde casi todos los fines de semana solíamos salir de excursión por zonas difíciles de la geografía catalana. Ese fin de semana decidimos hacer una suave excursión por los alrededores de Gerona (España) Entramos en un bosque de encinas descubriendo un enorme caserío semidestruido en la oscuridad del follaje, debió que tener un buen tiempo de esplendor. Llegamos de noche y el tiempo amenazaba una fuerte tormenta, muy habitual en Gerona, por lo que decidimos pasar la noche en el interior de esas ruinas. No había nada, solo ruinas de techos y paredes derruidos. El caserón se componía de dos grandes plantas, en el centro de lo que debió ser la sala principal inferior, Ascendía una ancha escalera hacia la planta superior subdividida en varias habitaciones con chimeneas. Buscamos un sitio acogedor en la planta baja y encendimos un fuego, calentamos alguna comida y nos metimos en los sacos de dormir sin para de hablar y haciendo dúo con las canciones que escuchábamos en una pequeña radio de baterías. De aquella noche no recuerdo nada, solo lo que Iñaki me contó. Según él, me desperté y hablaba con alguien, tenia un nombre raro, Masaver, comento que respondía a preguntas que él no oía y me levante como si alguien me cogiera de la mano y me llevara hacia el exterior. Llovía con fuerza y me dirigí hacia un gran árbol a unos cien metros de la casa. El árbol era grande, distinto a los demás que lo rodeaba, eso si lo recuerdo. Afirmaba con la cabeza manteniendo un largo dialogo conmigo mismo, según Iñaki, hice una promesa que nunca cumplí. Camine sonámbulo de vuelta hacia el interior de la casa. Esto es todo lo que recuerdo o mejor dicho, lo que me contó Iñaki. Le hice varias preguntas inquisidoras y como respuesta un largo silencio que me asusto. Él me pregunto ¿Aun vives en Almería? Yo le respondí que si. Le volví a preguntar que le estaba pasando. Sus ultimas explicaciones antes de colgar el teléfono fueron -“Fran, tienes que venir con urgencia a verme, ya no puedo mas” ¿Por qué no has cumplido tu promesa?”-
Me quede intrigado y preocupado por mi amigo. Ese que me había llamado no era Iñaki. No recordaba haber hecho ninguna promesa a nadie. Aquella extraña llamada y aquel extraño comportamiento de alguien a quien consideraba una persona en todos sus cabales y muy bien aplomada hizo que sacrificase mis veinte días de vacaciones que me impuse, dejando mi Línea Erótica y el Consultorio de Fran con el letrero de cerrado por vacaciones.
Mis peripecias por dar con el paradero de Iñaki en Barcelona fueron infructuosas, había desaparecido como un fantasma de su consulta particular y del hospital. Me dirigirme hacia la casa de Esther, la esposa, la que fue su esposa, bueno, no se exactamente lo que es ahora. A pesar de que Esther y Iñaki estuviese separados, compartían los hijos lo que no quitaba de Iñaki pasara largas temperadas en casa de ella compartiendo, comida, hijos y cama. Para mis ojos Esther seguía estando de muy buen ver, encantadoramente simpática y muy apetecible. Me quede a almorzar con ella y con Andrés, el hijo mayor, copia exacta de su padre a los veinte años. Me contaron que el ultimo viaje que hizo Iñaki fue a Gerona, a una convención de Psiquiatras y regreso siendo otra persona, estaba asustado, huidizo, no quería tratos con nadie. Estuvo dos días con fiebre muy alta, deliraba y hablaba en sueños, decía que un hombre lo había visitado varias veces exigiéndole que se cumpliera la promesa que yo hice.
Iñaki vivía en un apartamento, no muy lejos de su consulta particular. Hacia varias días que no salía, no comía, había adelgazado en extremo. Me abrió la puerta el fantasma de Iñaki, mi querido amigo. Tenia el aspecto de aquellas caricaturas infantiles de Don Quijote, muy delgado, con los ojos hundidos de mirada distante, sin vida. ¿Qué te pasa? Me pregunte a mi mismo sin pronunciarla en voz alta. Me miro un instante, no me reconoció, después se abalanzo abrazándome, lloro como un niño, ¡Dios mío!, que duro encuentro. Le temblaba la voz, las manos, el cuerpo, parecía un drogadicto hundido con la esperanza de una dosis. Quiso hablar, se lo prohibí. Lo desnude, lo bañe. Su cuerpo era un frágil esqueleto, tan frágil, como un cristal que daba miedo moverlo para que no se rompiera. Revise la cocina al menos había comida suficiente para darle una buena cena. Con la maestría de mis años pasados como cocinero, le hice una rica sopa y una tortilla de patatas con algo de cebolla, le gustaba desde pequeño, le gustaba como yo se la hacia. Una vez le dijo a su madre, “Dile a Fran que te enseñe hacer tortilla de patatas con cebolla”. Su madre se molesto, la verdad es que Iñaki no tenia tacto para decir las cosas.
Ceno con ganas, con cuatro vasos de vino tinto y lo acosté, durmió como un niño inocente cansado de jugar ese día. Cuando despertó al día siguiente muy temprano, yo dormía en el suelo junto a la cama, como un perrito faldero cuidando a su amo, lo primero que hizo fue, darme una patada en el costado, al cabron no se le había quitado esa costumbre. ¡Cabron!, exclame despertando sorprendido, él rió a carcajadas, como si el pasado fuera un sueño. Mi amigo había dejado del mundo de los fantasmas como el ave Fénix resurgiendo de sus cenizas. Mientras hacia el desayuno, le oí tatarear una canción en la ducha. Apareció en la cocina vestido con un elegante traje azul que le estaba grande, lo acompañaba con una florida corbata, se había afeitado y parecía otro distinto al de ayer.
En silencio comenzó el desayunar, al momento dejo el tenedor y levanto la cara. -“Esta noche he dormido como hacia años que no lo hacia”- Dijo mirándome, con expresión seria en el rostro. Yo afirme con la cabeza sin articular palabra y espere...Volvió el glaciar silencio hasta que termino –“Te cuento – dijo con naturalidad, manteniendo su postura de hombre ilustrado – Hace un mes estuve en una convención de Psiquiatría en Gerona. Fui motivado por una aventura esporádica con una chica rusa a la que conocí no hacia mucho tiempo. El primer día, normal, la primera noche maravillosa, esa chica en la cama era una diosa – trago saliva y se ajusto el nudo de la corbata. Yo escuchaba con atención mirándole a la cara. – El segundo día la lleve a que conociera el barrio Judío, ¡Te acuerdas Fran! Bueno, pues, en una de esas calles estrechas, un hombre de extraño aspecto , de vestimenta muy rara, muy a la antigua, no paraba de mirarme con interés, con descaro. Yo creí que era por la rusa, por que Fran, estaba muy buena y bestia muy provocativa, además, su cuerpo no era normal atraía las miradas de los hombres. Me hice el desentendido y lo deje pasar. Al rato nos paramos en una tienda, ella se encapricho de una figurita expuesta en el escaparate y se la compre, al salir de la tienda, allí estaba el mismo hombre de antes, frente a nosotros apoyado en la pared, mirándome con descaro, me enfade y le dije a la rusa si conocía a ese tipo, ella miro y no vio a nadie, yo le insistí y ella decía que no había nadie mirándonos apoyado en la pared. Me miro extrañada y yo me enfurecí -¡Como que no!- exclame enfurecido, ¡Mira!, le grite sujetándola del brazo y obligándole a mirar, ella se asusto y siguió insistiendo en que no había nadie. Fran me enfurecí, ya me conoces, y me fue hacia el hombre que me miraba con sarcasmo. Le grite diciéndole que quería de mi. Todo el mundo se quedo mirándome, casa normal cuando dos hombres discuten pero Fran, escucha con atención y no te rías, lo que no es normal, es que un hombre gritara a la pared, la gente se reía de mi. Un guardia me llamo la atención y discutí con él, me esposaron y me llevaron a comisaría, la rusa desapareció como por arte de magia. Este fue el comienzo de mi desesperación y de un rompecabezas en el que tu tienes la solución. Callo, como si estuviera cansado, se cruzo de brazos y espero a dijera algo al respecto. No me imaginaba a Iñaki en compañía de chica que vistiera de manera provocativamente. Iñaki siempre fue un gran moralista de mierda y de buenas apariencia por eso del, “ que dirán la gente de mi”.
Sigue contando – le pedí al tiempo que llenaba una taza de café.
Miro hacia la derecha perdiendo la mirada en el vació. -“En comisaría me trataron bien y a las dos horas salí. Cuando llegue a la habitación del hotel ese extraño personaje me estaba esperando sentado en una silla, al lado de la ventana. Me asuste, creí que me iba a dar un infarto. Le pregunte que quería de mi, me hizo una señal con la mano para que me tranquilizara, me senté en el filo de cama y espere. Él hablo, me dijo que se llamaba Mesaver, el mensajero, nació en Gerona por el año 1470, era judío y vivió en aquella casa donde tu y yo nos refugiamos del mal tiempo.¡Comprendes Fran! ¡Comprendes, era un fantasma!
¡Dios mío! Mi amigo Iñaki se había vuelto loco ¡Un fantasma! Supongo que la expresión de mi rostro debió de ser tan estúpida que la reacción de él fue dar un fuerte golpe sobre la mesa derramando el café que aun quedaba en la taza.- “ ¡No me crees verdad! - Grito con fuerza – ¡Crees que estoy loco! No lo estoy, sabes, yo también lo he pensado, recuerda que soy Psiquiatra y de los buenos. La misma expresión de marión que tienes tu ahora, yo la tenia yo en el hotel cuando ese tío raro me pidió que lo tacara y sabes lo que paso ¡cabron!, ¡sabes!. Mis manos traspasaron su cuerpo, como si fuera el humo de un cigarrillo, fue tal la impresión que me desmaye”.
Se calmo y su cuerpo se desplomo sobre la silla perdiendo la mirada con los ojos abiertos. Mi cabeza no asimilaba esto, un fantasma. Lo mire con pena, me dio lastima viéndolo de esa manera como una marioneta sin hilos.
Media hora ausente. El silencio nos arropo.
Fran, antes de irme del hotel, me pidió que te buscara y que cumplieras con tu promesa. Me contó que la Inquisición lo mato porque lo habían denunciado de respetar el Shabat, él era un converso. Lo enterraron en el mismo lugar donde le quitaron la vida, en el mismo lugar donde tu hiciste la promesa. Fran, tenemos que ayudarlo para que descanse en paz.
No supe que pensar, todo eso me había roto los esquemas y decidí aceptar el juego de Iñaki, hasta que se diera cuenta de su enfermedad.
¿Qué puedo hacer? – pregunte disimulando precaución
Mírame a los ojos, te conozco Fran, se que piensas que estoy loco, enfermo. Demostrare que te equivocas – Me reprocho con energía
¡Mierda Iñaki!, ¿Qué puedo hacer? – me impuse haciendo teatro
Eres un cabron Fran, lo eras de pequeño. Te voy a hipnotizar, are una regresión al pasado de aquella noche, tenemos que saber que promesa hiciste.
¿Cuándo empezamos? – le pregunte mirándole a los ojos. Me sostuvo la mirada como intentando adivinar algo. Me conocía muy bien.
Tardo una semana en darme la noticia. Visite a una antigua novia que me dejo por otro con mas dinero y menos infantil que yo. Se divorciaron a los tres años, dejándole una niña y una suculenta pensión. Recordamos viejos tiempos en los asientos traseros de un coche, una sola noche, el resto del tiempo en una cómoda cama digna de un rey, pues el dormitorio valía mas de lo yo ganaba en mi Línea Erótica en un año. Iñaki me llamo inoportunamente de madrugada por teléfono, había bebido mas de la cuenta, su voz lo traicionaba, me dijo que había alquilado una casa en el barrio judío de Gerona. Que ahora no tenia miedo porque estábamos junto como antes. Quería ser el joven de antes, al menos unos días, después, insistió que le prometiera una cosa, que no me riera de él cuando lo viera con pantalón corto.
En la calle de la Força, había alquilado una pequeña casa. No se como describirla, olía a rancio y a humedad, a paredes desconchadas de mil capas de pintura de cal de diversos colores, a pequeñas habitaciones de historias de amor y odio, de rezos y miedos, de suelos de lanchas de piedras gastadas por los moradores y parcheadas por el modernismo, de muebles no contentos impuestos por la imposición del amo, de antiguos cable de electricidad trenzados entre si muriendo en viejísimos interruptores de giros redondo. Iñaki sabia hacer bien las cosas, quería algo diferente y lo consiguió. Mientras yo miraba por las habitaciones, él sentado en una anciana silla deseosa de ser útil y aceptando resignada su flaco trasero, esperaba la visita de su fantasma. Él deseaba decirle. Aquí me tienes. He traído al de la promesa incumplida. Estaba nervioso, su mirada me seguía a todas partes y yo sabia que me necesitaba para sentirse fuerte.
Con respeto y sigilo, la oscuridad se fue adueñando de la casa, Iñaki encendió la luz. Una luz débil, amarillenta, tímida, sin fuerza. La misma luz que antaño había en mi casa cuando era pequeño. Luz, aliada con el miedo y la oscuridad de los largos pasillos del cortijo del mis abuelos, donde la caballería tenia en su habitación la misma luz prudente acompañada por una rustica ventana en una rustica pared de piedras y arena.
Es la hora – dijo levantándose de la silla con semblante tranquilo, relajado. Sus ojos brillaban con viveza. Me sonrió con la malicia de antes, sabiendo que algo le rondaba la cabeza. Me pidió que me sentara en una mecedora, crujió su estructura quejándose de mi poca delicadeza al sentarme, le pedí perdón con el pensamiento.
Iñaki converso banalmente de recuerdos de la infancia, modulando el tono de voz paulatinamente y con astucia fue observando como me iba relajando, como mi habla se iba acompasando y el parpadeo de mis ojos mas lento. Su voz me pareció suave y cálida. No recuerdo nada de lo sucedido, una grabación y el relato de mi amigo me aclararon las cosas.
Aquella noche, comento Iñaki, ese tal Masaver se te apareció mientras estabas en un sueño de vigilia, entre la frontera del consciente y el subconsciente y solo yo podía verlo y oírlo. Me llamo Ari y me sonrió con ternura, pues en mi estado de hipnosis dije que tenia una sonrisa dulce y placida, después él extendió la mano hacia mi y dijo: “Ven benami, sígueme” Yo, por lo visto obedecí como un sonámbulo, comento Iñaki. Llovía con fuerza. Me llevo hasta un pequeño montículo , frente a la casa, donde un fuerte y viejo árbol debía de dar una gran sombra en los días soleados. Me senté en el suelo mojado con las piernas cruzadas donde el fantasma de Masaver me ordeno, él hizo lo mismo sentándose frente a mi. Me señalo con el dedo la tierra donde estábamos sentados. –Aquí me enterraron,- comento levantando la cabeza con una amarga mirada, después de un corto silencio, me relato su historia.
“, yo me hice un converso, me convertí al catolicismo, al igual que mi familia. Nací aquí, en esta tierra y mis padres y mis abuelos, amaba esta tierra. Mas tarde la situación empeoró por culpa de la Santa Inquisición, muchos conversos como yo habían sido detenidos, torturados y encerrados sin piedad, tenia miedo por mi familia y ordene a mi mujer e hijos que se marcharan a Portugal con sus padres y familia prometiéndoles que me reuniría con ellos lo antes posible, en cuanto vendiese la casa y las tierras, pero nadie me las quiso comprar porque sabían que al final me las quitarían. Yo era el único medico de estos contornos y solo me quedaban atender a los pacientes y ahorrar todo lo que pudiera para reencontrarme con ellos en Portugal. Fui uno de los últimos judíos que nos quedamos en estas tierras a sabiendas que nuestras vidas peligraban pero al ser medico me daba confianza. Una noche un grupo de caballeros de la Santa Inquisición irrumpió en mi morada, me sacaron a la fuerza de la casa y me acusaron de respetar el Shabat y me ejecutaron aquí y aquí me enterraron. Te pido benami que en nombre de mis descendientes me reces el Kadish para que mi alma sea libre y pueda cumplir con la promesa de reunirme con mi esposa e hijos. Tu Ari puedes hacerlo por derecho, por que eres benami.”
Después del relato y oír la grabación hubo un largo silencio entre los dos con miradas interrogativas. Iñaki confeso que esperaba ver al fantasma de Masaver que presenciara la hipnosis pero no apareció, se sintió defraudado.
¿Por que te llama Ari y Banami y que significa el Kadish? Pregunto en voz alta, con su peculiar forma de sujetarse con la mano derecha la barbilla al tiempo que ladeaba la cabeza hacia la izquierda y esforzaba la mirada hacia la derecha. Ordeno con decisión - ¡Fran, vamos a dormir! Dormirás tan profundamente que mañana te creerás que eres otro.
Encendió la luz del dormitorio donde los camastros esperaban impacientes crujir sus viejos esqueletos al contactos con los cuerpos. Al día siguiente me despertó con sus peculiares travesuras infantiles echándome un jarro de agua sobre la cabeza, se sintió feliz viendo como de un salto deje el camastro y de mi boca, perfumadas palabras salieron dándole los buenos días. Eran las once de la mañana, tanto había dormido que no me lo podía creer. Iñaki había traído unos bollos y había echo café muy caliente y cargado, todo estaba preparado sobre la mesa.
¡Escucha cabron! – era su peculiar buenos. Me sujeto del brazo y me llevo a la mesa obligándome a sentarme en la vieja silla se asiento de esparto -¿Sabes lo que significa Ari? No verdad, claro que no, si eres tonto. Ari significa, pequeño león. Tu un león, ja,ja,ja,ja. Que habrá visto ese Masaver en ti para llamarte pequeño león. Y sabes lo que significa Benami...hijo de mi pueblo. ¿Tu tienes algún antepasado judío?
Que yo sepa no
Tu que vas a saber, si eres un güili poyas. Ese Masaver te ha nombrado Benami, eso quiere decir que tienes antepasados judíos -. Callo, sonrió con mirada picara y se hecho azúcar en el café.
¿Quién te ha dicho eso? – pregunte sorprendido
Yo no me dedico a dormir como tu, yo investigo. Calla y come de una vez
Esa afirmación me pareció totalmente imposible, según creo, mis descendientes eran árabes ya que Andalucía, Almería, mi ciudad fue dominada por ellos durante muchos siglos y formaron el Reino de Taifas. Córdoba era la ciudad principal con mas de un millón de habitantes por aquel entonces. Si Masaver, ese fantasma de mis sueños, me había nombrado hijo de mi pueblo, entonces, debía de tener algún antepasado judío y me sentí orgulloso de saber de que por mis venas también corría sangre judía, árabe, romana, ¡Que se yo! ¿Vaya lió! ¡Vaya mezcla!
Fran date prisa nos vamos a un cyber, navegaremos por Internet, me han dado una dirección de una página Web que tal vez, nos sacara de dudas con respecto al otro nombre y su significado el Kadish. Fran estoy impaciente – Me nombro mirándome a la cara, dulce e infantil, como antaño. Me preguntó, el porque, de algo que científicamente no estaba demostrado, como los fantasmas, nos estaba pasando a nosotros. Callo y su mirada se alejo de mi. Fran, tengo una familia, una mujer a la que he descuidado mucho y que vale mas que yo en todos los sentidos. Tengo que enamorarla y empezar de nuevo.
Iñaki era así, cuando se sentía nervioso e insegura mostraba su concepto filosófico peculiar en él
Mi querido amigo de todos los tiempos, te envidie por vez primera cuando me presentaste a Esther, tuviste mucha suerte. Almorcé en tu casa con ella y tu hijo Andrés, por cierto Iñaki, debo de confesarte una cosa, me fije en Esther y esta muy buena se cuida muy bien y pensé en pedirle que saliera conmigo estos días
¡Cabron! ¡Mamon! ¡Maricón! ¡Tío mierda! Me quieres sacar los cuernos. No te acerques a ella, lo oyes. Te mato ¡Maricón!
Reí a carcajadas observando esa furia explosiva salida, Dios sabe de donde. Lo conocía muy bien. Paro sus insultos y sus amenazas, con semblante serio me observó, de su boca la típica palabra de su amplio vocabulario ¡Eres un cabron! Reímos juntos y me abrazo con fuerza repitiendo varias veces que de la amaba mucho.
Una vez en el cyber mi amigo se hizo dueño y señor de un horrible y sucio teclado. Sus dedos mandaron déspotamente sobre las teclas y unas letras fueron apareciendo en un largo rectángulo de color blanco sobre el monitor. http://www.judaicasite.com. Salió una pantalla agradable a la vista e Iñaki tomo, eso que le llaman ratón, y una figura en forma de punta de flecha se movía con libertad por la pantalla hasta encontrar lo deseado. “La rueda de la vida” como primer enunciado y como segundo “ Entre la vida y la muerte” Iñaki se froto las manos de impaciencia, sabia como buscar
¡Aquí esta! – exclamo contento. Pegamos las narices a la pantalla
“5. La Muerte” y debajo del enunciado “ El Kadish”
Iñaki era experto en lectura rápida, pronto me hizo un resumen
El Kadish es una plegaria muy antigua escrita en hebreo. Contiene diez expresiones de alabanzas al nombre de Dios: engrandeciendo, santificando, bendito, alabado, glorificado, elevado, ensalzado, honrado, adorado y alabado. Dice, que es una plagaría de exhortación a la devoción, a la afirmación de la santidad a Dios y a su reconocimiento universal. Escucha Fran...Es un oración que recitan los que están de luto ante el fallecimiento de un ser querido. ¿Tu estas de luto? ¿Masaver es un antepasado de tuyo?.
Me quede con cara de idiota ante sus preguntas. Solo un gesto indefinido se reflejo en mi rostro. Él afirmo pensativo con la cabeza.
Bien sigamos, ahora llega lo bueno, abre tus orejas y escucha con atención. El Kadish constituye una declaración publica de fe y no puede recital cuando uno reza solo. Diez es el numero mínimo de judíos que forman una asamblea publica y con ellos se puede santificar públicamente el nombre de Dios.
Y eso que significa
Significa que tenemos que buscar a nueve judíos para formar una asamblea y así poder recital el Kadish ante la tumba de Masaver. ¡No me mires de esa manera, tu eres el décimo judío!.
Todo lo sucedido en aquel tiempo pasado a formado en este presente un concepto muy distinto de ver las cosas. Me ha llevado por el camino de la revisión espiritual y religiosa, lo que en teoría, me ha enriquecido enormemente. En la practica, sigo siendo el mismo del pasado, un pecador, Vivo mi vida cómodamente día a día. Soy egoísta. Me gusta la aventura donde mi pecadora vida pasea entre la frontera del infierno y el cielo. Me gusta el dulce cuerpo desnudo de una mujer en mi cama, en mis brazos, me gusta saborearla con mis dedos y dejar libre mi lengua y mi boca que haga el resto que a nuestro deseo le apetezca. Soy pecador ante los demás por no seguir los preceptos religiosos que se me imponen, lo que no quita que tenga otras buenas cualidades que otros no tienen siguiendo los preceptos religiosos que obligados se ven a cumplir.
Mi corazón y mis sentimientos están en estrecha armonía, son libres y puros.
En la Comunidad Judía de Cataluya, Iñaki consiguió los nueve judíos que faltaban para rezar el Kadish en la tumba de Masaver. Recuerdo el día, se que era primavera, no hacia mucho frió y el cielo aunque nublado no amenazaba lluvia pero si era un día gris, me gustan esos días. Mi amigo me llevo en silencio, raro en él, porque es muy charlatán. Cuando no habla, algo malo a hecho. Le pregunte que le pasaba, gruño como un animal a quien se le molesta cuando duerme, insiste, volvió a gruñir, me enfado, sabia cual era su debilidad, le aria reaccionar. Con suavidad y malicia le dije que deseaba a Esther, que le aria el amor hasta que ella me pidiera que parase, que tenia unas bonitas piernas y que sus pechos se había vueltos tan apetitosos que cuando pensaba en ellos mordía el aire de placer. Freno bruscamente, había reaccionado a su manera, me insultado con sonidos mal sonantes, dedicándome su típico repertorio de olorosas palabras. -¡Soy culpable!- grito alborotando las manos al aire. Reanudo la marcha en silencio, comento que había convencido a ese grupo de hombres diciéndoles, que yo era un judío descarriado, que había perdido el buen camino por un excesivo gusto hacia el sexo de mi misma condición. No contare la pelea que tuvimos, al final le conté después de tantos años, de que su hermana Matilde y yo, tuvimos lo que se dice, un desliz que duro tres días arropados en la cama de una casa cabaña rodeados de nieve, tres días que mi pajarito nunca olvidara el mullido nido donde bebió de la fuente del placer..
Rodeamos lo que supuestamente era la tumba de Masaver, el centenario árbol se unió a nosotros cerrando el circulo. Iñaki en un segundo plano, observaba con respeto y rostro severo. Solo el árbol y yo nos diferenciábamos de los demás, vestían de igual manera y rostros barbudos y melancólicos. El judío de mayor edad me tendió un libro, el Torá, lo abrió por el centro, había un papel manuscrito a mano, con bellas letras muy claras en español. El Kadish fue traducido. Me sentía inseguro, mi corazón solo se aceleraba lo justo, para que prestara la suficiente atención. Era el centro de todas las miradas y el centenario árbol nos arropaba con sus grandes ramas como protector del presente. Sentí un nudo en la garganta y mis ojos querían traicionarme, todos lo notaron, creo que se sintieron felices porque sus rostros se hicieron mas suaves y dulces. El judío que me tendió el Torá me hizo una señal. Respire hondo

Exalta y santificado sea el nombre de Dios.

Un joven judío a coro traducía con voz firme y segura
Itgadal veitkadas sheme raba, Amen.
A coro el amen voló por los aires y las ramas del centenario árbol se movieron diciendo también, Amen. Mi cabello se erizo y mis sentimientos agudizaron

En este mundo de Su creación que creo conforme a Su voluntad; llegara su reino pronto, germine la salvación y se aproxime la llegada del Mesías. Amen
En nuestra vida y en nuestros días y en vida de toda la casa de Israel, pronto y en tiempo cercano, decid Amen.

Seguí leyendo en alta voz entre cortada por la emoción. Esta vez mis ojos me abandonaron y no pidieron permiso y dejaron que lagrima salieran libres y regaran la tumba de Masaver.

Bendito sea Su gran Nombre para siempre por toda la eternidad, sea bendito, elogiado, glorificado, exaltado, ensalzado, magnificado, enaltecido y alabado Su santísimo Nombre. Amen. Por encina de todas las bendiciones, de los cánticos, de las alabanzas y consuelos que puedan expresarse en el mundo y decid Amen.

La voz volvió a traicionarme y el Amen de Iñaki me supo a gloria, se unió a mis sentimientos. La emoción del presente se fue contagiando, los rostros de los presentes se hicieron angelicales. Masaver debía de estar presente entre nosotros.

Por Israel y por todos nuestros maestros y sus alumnos y por todos los alumnos de los alumnos que se ocupa de la sagrada Tora, tanto en esta tierra como en cada nación y nación. Recibamos a todos gracia, bondad y misericordia del Amo del cielo y de la Tierra y decid Amen
Descienda del cielo una paz grande, vida, abundancia, salvación, consuelo, libertad, salud, redención, perdón, expiración, amplitud y libertad para nosotros y para todo Su pueblo Israel y decid Amen.
El que establece armonía en Sus alturas nos de con Sus piedades paz a nosotros y a todo el pueblo de Israel. Amen

Cuando termine de leer un gran silencio de respeto se mostró presente, fue entonces cuando experimente algo que no puedo explicar o expresar con palabras, sentí como un aire helado tocaba mis manos, una mejilla se helo y después la otra, fue unos segundos de sensación. Fue Masaver quien se despedía de mi, era el fantasma de mis sueños de infancia a quien no conocí despierto. Se despidió con dos besos en las mejillas. Cumpli la promesa olvidada.
Cada año nos reunimos Iñaki y yo en Gerona, visitamos a Masaver y ponemos y unas piedras alrededor de la tumba, rezamos a nuestra manera una plegaria inventada por mi amigo Iñaki, le pedimos a Dios que le haya bendecido al lado de su familia. Melancólicos marchamos del lugar y buscamos un bar donde nos emborrachamos brindando por Masaver, por nosotros, por lo pasado y lo presente, por mis vacaciones, por mi Línea Erótica y el Consultorio de Fran, por mi amigo que se ha vuelto a enamorar de su mujer y son felices. Brindamos por un mundo mejor que destierre el odio y aflore la comprensión.



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...DE LO QUE SUCEDIÓ DESPUÉS DE PUBLICAR CONFIDENCIAS

Cuando termine de publicar confidencias conmigo mismo, decidí echarme sobre el sofá de mi despacho entristecido y melancólico. Estaba bajo de ánimos. Mi mirada se perdió en el ceniciento techo de la habitación. Mi mente se paro frente a una señal de Stop y dejo pasar al tiempo como un tren de viajeros por su vía. Me sentí flotar en un Limbo a mi medida, lo cual agradecí.
El presente despertó con el sonido del timbre de la Línea Erótica o del Consultorio de Fran. Una voz...Voz con sabor a caramelo de menta, picante y dulce, me sorprendió, era Marta, sentí alegría al oírla. No sabia nada de ella desde la primera publicación en el blog de su relato, “La resurrección de Marta” Su historia escrita por ella en un e-mail a mi dirección de correos con la petición de hacerla protagonista de un cuento maravillosos. Ella llamo, tenia nostalgia de mi voz en el Consultorio de Fran, de los buenos momentos compartidos en la Línea